lunes, 16 de noviembre de 2009

TIERRA MÍTICA


"Entre las hojas veo un río" (Mir, Okina 2009)

No podréis escapar, somos menos pero vamos armados hasta los dientes por todo aquello que nos esconde y nos nombra, aquello que vosotros no podéis tener en vuestro saber.

Nuestras lanzas, vuestros escudos; vuestros escudos forjaron las herraduras de nuestros caballos.

Llevamos mucho tiempo esperando este momento, tanto como hacéis llamar Eternidad.

Estuvimos junto a los faraones del Antiguo Egipto, junto a Caín y Abel; la Antigua Grecia abrió las puertas de su Oráculo y nos instalamos allí por algún tiempo para ser aquello que no podíais nombrar y aquello que no sabíais todavía ser.

Vuestros párpados comenzaron a cerrarse entonces hasta formar parte de vuestro inefable sueño.

Fue el principio de un largo Olvido el olvido del nombre con el que os llamaban: "hombres", un penúltimo suspiro y de la mano de éste, llegó el olvido del nombre de vuestras mujeres y del nombre de vuestros hijos. Después dejaron de tener nombre los ríos y los bosques; el agua de vuestros océanos se hizo mar de nuestros mares, afluente de nuestros ríos. Pueblos y ciudades enteras terminaron por extinguirse en la noche de nuestro tiempo que fue luna de otra, vuestra, oscuridad.

Creísteis que os habíais vuelto ciegos.

En el hondo fondo de vuestro pensamiento, comenzasteis a hablar con vosotros mismos hasta hallar: algo hecho para ser nombrado con los ojos de vuestro corazón.

Así fue como aprendisteis a recitar el nombre de nuestros hijos, pero no pudo ser ... Habiendo como habíais olvidado tantos otros que fueron vuestros nombres en otro tiempo.

La Luna, que aún velaba por vosotros, empezaba a inquietarse, y una lágrima bajó del cielo de su rostro para ser luz de vuestros ojos cerrados en vuestro pequeño eterno sueño.

El pelo se os hizo maraña y de la maraña voló un Dulce Pájaro; recobrasteis la voz, dijisteis: Ave Fénix; y con breve aliento dotasteis de viento sus alas, dibujasteis con trazos cortos las plumas de sus alas de un azul tan intenso.

El bello pájaro emitió un graznido y voló, voló tan lejos y tan alto que alcanzó las estrellas y llegó hasta constelaciones que aún no habían sido encontradas siguiendo el curso de la Vía Láctea.

Cansado de volar, regresó a la Tierra, y supo que era suya y supo que él también le pertenecía a ella.

Esos ojos con los que había visto las estrellas en lo alto, reconocieron la voz que diera el primer aliento a sus alas y acercándose hasta el lugar de donde provenía con firmes y elásticas patas, le mostró al hombre la estela aérea de su camino.

El hombre supo que eran sus propias huellas inefables, las huellas inefables de su propio olvido.

sábado, 14 de noviembre de 2009

AGUA EN LA LUNA, EL DETERMINANTE INDEFINIDO



Puedo hablar de ella porque siempre que yo la he visto era así de pequeña, aunque eso no quiere decir que no sea grande. No puedo asegurar lo mismo de su olor, ni de su tacto, ni de su voz, ni de su sabor ... ¿Por qué? ¿Es que no huele a nada? ¿Es muda e insípida? ¿O soy yo la sorda manca sin lengua? Si tú has estado con ella podrás decirme qué es lo que pasa; pues cuando yo solía estar en su compañía en este sitio era suave como las alas de la mariposa, y me supo dulce y hablaba de mar en calma, de hojas quietas y visión extasiada. Sin embargo, un año después en aquel mismo sitio que es éste, el balcón de mi casa, se ha secado y es inolora como el agua del grifo y no como la estancada que aunque huele peor, por lo menos huele a algo, y tampoco sé a qué sabe porque no me apetece probarla, y no sé cómo se siente su superficie porque no llego a tocarla. Pero si que oigo las voces, no sé si es ella que a lo lejos me llama o si es mi cabeza que me engaña por los ojos que me dicen que ahora me molesta -¡quítate de ahí!- porque en ninguna oscuridad infinita de mí se aparta, y hoy ya no es misteriosa sino otra rutina más del paisaje que parece un sembrado artificial de semillas de ladrillo y alquitrán.

Así que muevo mi mano y ya no la veo, la he tapado con un solo dedo; entonces, ya tengo argumento para quien me diga que esto es un cuento, que en realidad tiene una superficie de Phi millones de metros al cuadrado, y un volumen de Phi millones de balones, porque por más que me gire, camine o me tumbe de lado, boca arriba o boca abajo, o haga el pino o más bien el tonto, siempre sigue igual de plana. Y yo lo que quiero saber es qué habrá detrás de ella que tan bien siempre guarda: ¿Es el relleno de un agujero que conduce a la nada? ¿O la nada es donde estamos nosotros ahora y lo que da sentido a toda nuestra búsqueda está detrás de su camino luminoso? ¿O simplemente es un trozo de papel del color de la pared de mi habitación que alguien pegó ahí para divertirse con nuestras supuestas suposiciones?

Sea lo que sea y lo llamen como lo llamen, de ahí no se moverá nunca esa imagen etérea, y creo que siempre nos separará la misma distancia por más que me quede aquí o me vaya a Parla y por más que me empeñe en tocarla con un dedo o, sintiendo su lejanía, en observarla. Y como yo no he nacido para ser astronauta, ¿para qué quiero pisarla? ¿para conquistar lo inconquistable? No me quiero indigestar de vacío, eso no explicaría nada de lo que siento cuando la miro, ni por qué los lobos la aúllan y los locos se vuelven más locos cuando se muestra completa, y tampoco nos revelaría el porqué de su existencia. Entonces, ¿para que olvidar su magia?

*Quiero volver ... Lo escribí en el 98 ... Todo me parecía ajeno y me lo vuelve a parecer, me he acercado un poco más a casi todo lo que ha llamado mi atención, pero no he conseguido saber mucho más. Solo dolerme y doler contra las paredes y, quizás, agradecer al Inventor de Soledades que me volviera a hacer una visita ayer para recorrer juntos otra vez todos esos Mares.

¿Qué más da?- dirá él. Mañana se nos olvida.
Puede que sí, pero mira, no es malo que cada uno se entere de lo que puede ...
Un saludo!

martes, 10 de noviembre de 2009

REPETIMOS


"Propuestas para no hacer" Ediciones Clismón

Mapa De Los Sueños III



Son los aviones y sus estelas
lo que vuelvo a ver
cuando levanto la vista hacia el cielo.

Si más allá, solo se puede decir...
Si más allá, solo el delirio ...
En la brújula se encuentran señalados
LOS PUNTOS CARDINALES.
Si no se ha desimantado
también sus agujas señalan el Norte.

ANTICUARIO ANTI-ACUARIO
Dijiste:
cada centímetro de duda
hoy voy a desinfectar.

CHITTY-CHITTY
BANG-BANG


Estabamos hablando del viaje a Las Maldivas cuando un soplo de aire fresco entró en la habitación yendo a chocar contra el jarrón de porcelana que está en la entrada y ahora está en el suelo hecho pedazos.

Por un momento la conversación quedó suspendida y tu pensamiento se resolvió más allá de las virutas esparcidas por el suelo. Me vino a la cabeza una película muy mala, algunas brevedades como el escote de un vestido y unas uñas de porcelana.

El jarrón sigue en el suelo donde se ha caido y sus trozos, por descuido, vienen a reconducir el hilo de la conversación.

COINCIDENCIAS IMPOSIBLES

1. Reminiscencia:
Puede que no sea una coincidencia que nos hayamos encontrado, ni tampoco que estemos hablando y que aquello de lo que no me hablas lo sea menos. Que las metáforas vienen a expresar.

Yo no se japonés ni tampoco se entender. Se me habrá olvidado a qué venía cuando dejé pasar un autobus (hoy, el segundo).

Alguien ha escrito algo. Alguien habla de algo. Que yo no se leer.

jueves, 29 de octubre de 2009

Mapa de los Sueños II


Sin Título, Txema

Llegaron en un coche gris. Peinaron la zona en busca de alguna prueba. La pista de unas colillas en el suelo les condujo hasta la entrada de un pasadizo subterráneo que terminaba en una habitación.

Estaban allí, dormían. Hubo que despertarlos pues no reaccionaban con nuestra presencia, llevaban mucho tiempo en la misma posición y no querían salir. Días atrás habían centrado todos sus esfuerzos en la incierta esperanza de conseguir huir, sabíamos que lo habían intentado hasta que lo único que pudieron hacer fue seguir descendiendo por la gruta.

Había hojas de periódicos viejos esparcidas por toda la estancia.

- Sigan la fecha amarilla, por favor ...-. La lluvia precedía sus pasos hacia el exterior y, pronto, el sonido de los coches, el aire nocturno, el paisaje todo rodeado por una niebla insoportable que oculta cualquier posibilidad de comprensión. No conseguían recordar dónde estaban, cómo habían llegado a esa ciudad ni porqué estaban allí.

La vida que transcurría ante sus ojos marchaba en sentido opuesto, como las imágenes de una película rebobinando en busca de la memoria conocida, un principio. Cuando llegan a ese punto el obturador se abre, la luz que penetra es cegadora y quema el negativo, la fotografía se vela.


Sin Título, Txema

Unos pasos se acercan, eres tú. Estás despierto, pero tienes las manos llenas de sangre, dices que ha sido el coyote, que temblaba y temblaba y reía, que todo lo que ha pasado ha sido un sueño, que yo lo soñaba antes de que llegaras a la habitación donde duermo y abrieras la puerta.

- Ahora todo descansa allí afuera-. Señalas por la ventana hacia la calle, se ve la catedral, pero noto que todo es distinto. Algo ha debido cambiar mientras te esperaba, tú ya no eres el mismo. Miro lo que hay detrás de ti pero solo consigo distinguir una negrura espesa, no hay nada más.

-¿Qué haces ahí parada? ¿Es que no vas a cruzar?-. Acompaña su increpante pregunta con unos ojos fijos que intentan sacarme del estado de sopor en el que me encuentro, pero no debe de preocuparle demasiado, se marcha dejando una nube de polvo tras de sí .

Entonces me doy cuenta de que estoy en mitad de la carretera, me pesan los párpados. Distingo las aspas gigantes de unos molinos de energía eólica y un cielo rosa y azul que lo engulle todo -esa hora mágica en la que se paran los relojes, cuando la ficción se desempolva el tiempo de encima y la vida queda suspendida entre el principio de la noche y el final de la luz del día -. Acerco la mano hasta la frente, un pequeño abultamiento surge en su zona izquierda, he debido de golpearme. Salgo del asfalto y me siento a descansar. Sigo en el mismo sitio durante un buen rato, tengo la mente en blanco.

lunes, 26 de octubre de 2009

sábado, 24 de octubre de 2009

Mapa De Los Sueños I


"La parte de atrás" (Mir, Vitoria-Gasteiz)

Tienen ojos en la punta de los dedos
como sangre que fluye
bajo la acera por la que caminas
hacia la puerta de tu casa
la puerta de un convento
las puertas, todas
se abren
y saben que aunque finjamos
o hablemos
escuchamos cada copo de nieve
tendido en la acera
donde los niños juegan
a olvidar
el mundo brota
en cada una de nuestras espinas.

Los chicos se fueron nadando
acompañados por un enorme elefante-sonriente-de pánico
su mascota,
para acabar de cuclillas
en la escalinata de una piscina
atestada de gente perversa y tumbada
toallas,
atriles para músicos estériles
de viva vida
¿y qué más?
Tú quizás.

Serpentean entre cicatrices
que parecen caminos arados por bueyes
como manadas, oleadas
se que puedes matarlos
atarlos al cabestrillo de tu cama
bailar alrededor suyo
- ¡Indios!
Somos indios,
olvidados
como indios ficticios
de una leyenda perdida
entre los restos
de una rutina.